Last week, we enjoyed partnering with a team from Faithbridge Church out of Houston, Texas. A few years ago, we had a team come and build a playground area for our children.  It has served us well, but the intense weather here had begun to show its effects on the wooden structure.  We needed to do some repair work and add some shade so that we could continue to have use of the structure for many more years to come.  And this team tackled the challenge before them like they were pros!

They repaired the slide, sanded and revarnished the wood, put down new mulch, added sails to provide shade during the intense afternoon heat, added a tire swing and had a few of the unique swings repaired.  By the end of the week, our children were jumping up and down with joy that their beloved play area had new life.

 

As we reflect on the new friendships made, the way this team loved so well (both the children and our neighbors) and the way they refreshed our souls, it reminds us that we all need times of rest (shade) in our lives. Has a dry, parched season hit leaving you feeling exhausted, worn out, needing some encouragement? And if so, where do you go for that rest?  God is calling each of us to Him.  He calls us into regular rest and constant sips from His deep well of living water that keeps our lives refreshed. And from that refreshment, we can reach out to each other.

Thank you Faithbridge for your continued partnership that allows us to keep serving children and families in El Salvador!

La semana pasada, disfrutamos de trabajar juntos con un equipo de Faithbridge Church de Houston, Texas. Hace unos años, un grupo vino y nos ayudó a implementar un área de juegos para nuestros niños.  Nos ha servido bien, pero el intenso clima aquí había empezado a mostrar sus efectos sobre la estructura de madera. Necesitábamos hacer algunos trabajos de reparación y añadir algo de sombra para poder seguir utilizando la estructura durante muchos años más.  Y este equipo afrontó el desafío como todos unos profesionales!

Repararon el tobogán, lijaron y volvieron a barnizar la madera, pusieron mulch nuevo, añadieron velas para dar sombra durante el intenso calor de la tarde, añadieron un columpio de neumático y repararon algunos de los singulares columpios.  Al final de la semana, nuestros niños estaban saltando de alegría porque su querida área de juegos tenía una nueva vida.

Al reflexionar sobre las nuevas amistades hechas, la forma en que este equipo amó tan bien (tanto a los niños como a nuestros vecinos) y la forma en que refrescaron nuestras almas, nos recuerda que todos necesitamos momentos de descanso (sombra) en nuestras vidas. ¿Ha llegado una estación seca y reseca que te ha dejado exhausto, agotado, necesitado algo de aliento?  Y si es así, ¿adónde vas para ese descanso?  Dios nos llama a cada uno de nosotros a Él.  Él nos llama a un descanso regular y a sorbos constantes de Su profundo pozo de agua viva que mantiene nuestras vidas refrescadas. Y de ese refresco, podemos apoyarnos uno al otro.

Gracias Faithbridge por su apoyo contínuo que nos permite seguir sirviendo a niños y familias en El Salvador!